El partido, disputado en el estadio BBVA de Monterrey, México, tuvo como protagonista al combinado boliviano que no aprovechó la posesión de la pelota y pagó muy caro sus errores defensivos.
Ahora, el combinado boliviano deberá rivalizar con su similar de Irak el próximo 31 de marzo en el mismo estadio BBVA de Monterrey para acceder a la próxima cita mundialista.